sábado, 17 de abril de 2010

CÓMO (NO) TOPAR CON UN INDESEABLE.NEGADOS, CAPÍTULO III

Un título elegido al azar y una colección de razones puntuales y subjetivas que vienen de un momento determinado de la vida-de esos que se difuminan con unas cuantas horas de sueño-son la única base que tengo para escribir alguna cosa, es por eso mismo que no pretendo que estas letras lleguen a la calidad de “potable”, de la misma forma que no espero que alguien intente bebérselas.Seguro que tienen mal sabor.
Para saber cómo (no) topar con un indeseable es necesario haber topado con uno.Sí, es absurdo.De hecho, creo que vale con que alguien que haya pasado por tan maravillosa experiencia te cuente su vivencia con uno de estos seres a los que todos queremos poner la etiqueta de “poco usuales” pero de los que desgraciadamente hay más ejemplares que de señoras desesperadas el primer día de rebajas.Al igual que con las rebajas, con los indeseables también existe el 3x2.No es que pagues dos y te lleves tres, es que cuando has conocido a dos ves de lejos al tercero, lo que hace que algunos crean que a partir de topar con un indeseable por primera vez todos se suceden.Mentira.Lo que pasa es que te habían estado tomando el pelo antes.
Llegados a este punto, tal vez haya dos preguntas en cualquier cabeza. En primer lugar, qué demonios es eso de “un indeseable” y la segunda...bah, no la recuerdo.
Bueno, ha llegado la hora de las confesiones.Arrojar un poco de luz sobre tan escabroso asunto significaría decir que un indeseable podría ser, simple y llanamente, un espécimen con el que todo ser con dos neuronas conectadas entre sí no querría toparse.Pero como lo que pretendo es una invasión a la intimidad en toda regla, y no un simple rayo de luz, creo que,basándome en la experiencia que me ha llevado a escribir esto, los indeseables en mi vida lo son por las muchas respuestas que van dejando por el camino y por lo poco que encajan con las preguntas que uno se hace sobre ellos, duelen cuando atacan con silencios y mueren cuando se encuentra la luz para dejar de regarlos.Y definitivamente un deseable se convierte en un indeseable cuando uno (no) quiere topar con ellos.

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martes, 6 de abril de 2010

CÓMO VIVIR OBVIANDO A UN CRITICADO.NEGADOS, CAPÍTULO II

La cultura no requiere demasiado tiempo en la mayoría de los casos, el truco está más bien en la constancia mientras que el espíritu crítico requiere algo más de tiempo. Concretamente el tiempo que uno tarda en leer un sinfín de libros-bodrio y ver toda la telebasura que se pueda. Esa es la cultura de masas, la cultura de la autocrítica y la muerte a la seriedad de puertas para fuera. Surge de la necesidad de crear nadies endiosados y de alimentar egos y crece gracias a aquellos que, con dos dedos de frente se aprovechan de la plebe. Y podría ponerlos a parir, pero no serviría ya que ninguno de ellos me leerá. Es mucho más sencillo reír y observar el concepto de amor propio que uno nunca debe tener, los infiernos a los que uno nunca debe bajar y los billetes a los que uno nunca debe sucumbir.
He observado de un tiempo a esta parte, que las palabras se quedan entre los que saben leerlas exclusivamente. ¿Cómo criticar algo si los criticados no sabrán de las ofensas y no podrán defenderse? ¡Me río yo de la oligarquía clásica al lado de la sociedad de estos días! Entiendo que hay seres moribundos de lectura que han de ver cómo el poder de la palabra los aplasta de una forma contundente. Yo también me lo paso bien riéndome de un hazmerreír social, no hay motivos por los que debería negarlo. Y no es demasiado ético, tal vez sea una prima cercana de la pornografía mental pero el mundo no es de los buenos, ni de los malos; no es de los que se quieren mucho ni de los que se quieren poco; no es de los que priman el dinero ni de los que le dan más importancia al orgullo... es de aquéllos que puedes permitirse decidir qué quieren ser, aquéllos que tienen el don de la palabra y un hilo de voz.

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