martes, 6 de abril de 2010

CÓMO VIVIR OBVIANDO A UN CRITICADO.NEGADOS, CAPÍTULO II

La cultura no requiere demasiado tiempo en la mayoría de los casos, el truco está más bien en la constancia mientras que el espíritu crítico requiere algo más de tiempo. Concretamente el tiempo que uno tarda en leer un sinfín de libros-bodrio y ver toda la telebasura que se pueda. Esa es la cultura de masas, la cultura de la autocrítica y la muerte a la seriedad de puertas para fuera. Surge de la necesidad de crear nadies endiosados y de alimentar egos y crece gracias a aquellos que, con dos dedos de frente se aprovechan de la plebe. Y podría ponerlos a parir, pero no serviría ya que ninguno de ellos me leerá. Es mucho más sencillo reír y observar el concepto de amor propio que uno nunca debe tener, los infiernos a los que uno nunca debe bajar y los billetes a los que uno nunca debe sucumbir.
He observado de un tiempo a esta parte, que las palabras se quedan entre los que saben leerlas exclusivamente. ¿Cómo criticar algo si los criticados no sabrán de las ofensas y no podrán defenderse? ¡Me río yo de la oligarquía clásica al lado de la sociedad de estos días! Entiendo que hay seres moribundos de lectura que han de ver cómo el poder de la palabra los aplasta de una forma contundente. Yo también me lo paso bien riéndome de un hazmerreír social, no hay motivos por los que debería negarlo. Y no es demasiado ético, tal vez sea una prima cercana de la pornografía mental pero el mundo no es de los buenos, ni de los malos; no es de los que se quieren mucho ni de los que se quieren poco; no es de los que priman el dinero ni de los que le dan más importancia al orgullo... es de aquéllos que puedes permitirse decidir qué quieren ser, aquéllos que tienen el don de la palabra y un hilo de voz.

x_V

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