También conocida como telebasura , es la forma más cotidiana de que el síndrome de diógenes se manifieste en la vida social del país.Ni blanca ni negra , ni buena ni mala , se está convirtiendo en el tema favorito de conversación para unos y en el centro de la diana para otros.
No es mi intención condenarla , en abosluto , lo haría si todo lo que veo en la tele fuesen reportajes o documentales o demostraciones de teorías científicas... más allá de eso el colectivo amargado es minoría , pero ciertamente , el colectivo inculto no es tan abundante como creemos.La televisión es un producto de la sociedad y la parrilla se compone de aquello que ven las masas , y no hay duda de que no es la mejor programación ni para niños ni para eruditos al igual que yo misma he sentido que me tomaban el pelo con ciertos programas absurdos y prefabricados.Pero el ocio no hace daño a nadie.Estamos en crisis global y cada uno tiene sus minicrisis en su cabeza y la telebasura , amada y criticada , es sin duda una buena forma de evadirse , al igual que la lectura u otras aficiones.También es un consuelo para la clase media ver que gente razonablemente inculta puedes formar parte de este icono de la sociedad y arranca unas cuantas sonrisas de las masas.
Sin duda la televisión se ríe de ella misma , y nosotros deberíamos hacer lo mismo.Hay un variedad de temáticas y canales lo suficientemente grande como para hacer del zapping un deporte nacional y de nada podemos culpar a aquellos que simplemente quieren divertirse durante un par de horas diarias.
Viento
domingo 4 de octubre de 2009
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